sábado 1 de mayo de 2010

Treinta pobres segundos

Hace unos dias, el 25 de Abril, se celebró el "Dia mundial de la malaria", una enfermedad que mata miles de personas al año en África y que aquí tendría grandes expectativas de curación.

Esta es la historia de Shebe Sidibé, que se repite a diario tanto en Malí como en el resto del continente africano. Pertenece al artículo de La Vanguardia: "Malaria, desarrollo y equidad".
Shebe Sidibé roza la veintena y aún le dura la pena. Hace unos meses, abandonó nerviosa su humilde casa de las afueras de Bamako (Mali) para dar a luz. Pero a su fibra de madre primeriza pronto se añadió intranquilidad. Tras el parto, en el hospital pusieron el peor nombre posible a su fiebre y a la de su pequeño: malaria. Ella superó los temblores, pero sin dinero para el tratamiento, su recién nacido murió a los pocos días. "Es la vida", lamenta sereno el joven padre, Kalifa, que da gracias a Dios por tener aún a su lado a su mujer. Calcula que internar a su hijo y comprar medicinas para darle una oportunidad habría costado el equivalente a 150 euros. Una fortuna para él. Kalifa es originario del sur del país y ha visto perecer a demasiados niños de malaria en su aldea, Magadala, como para detenerse demasiado en lamentos. "A veces uno por semana", dice. ...

Saber más: