La mezquita de Djenné es una de las 15 mezquitas más bonitas del mundo.

Su arquitectura es de influencia sudanesa y está construída a base de paja, arcilla y aceite. Lo endeble de estos materiales provoca que la mezquita se deteriore con rapidez. Para reconstruir los muros dañados, el último día de cada Ramadán se celebra la fiesta del enlucido, en la que toda la población ayuda en su reparación.
En 1988 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto al casco antigüo de Djenné, la ciudad que le da nombre.


2 comentarios:
Emma, no hace ni una hora que estaba viendo mis fotos de Malí, y del mercado del lunes en Djenné.
Qué oportuna tu entrada. Un abrazo!!
¡Qué casualidad! Pues sí que es bonita.Tomo nota del día de mercado para cuando viaje a Djenné,que espero sea pronto.
¡Gracias!
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