lunes, 27 de septiembre de 2010

Cincuenta años de independencia

El 22 de septiembre Malí celebraba 50 años de independencia marcada por golpes de estado, insurreciones, dictaduras y pobreza. Hoy en día Malí es un país estable politicamente, con una "democracia" más o menos consolidada, pero sigue siendo pobre: el 4º país más pobre del mundo (entrecomillo democracia porque un país donde los derechos fundamentales, en especial de las mujeres, se vulneran a diario no es más que una falsa democracia).

El país conmemora sus 50 años de libertad bajo el paragüas, debido a las lluvias torrenciales que han inundado la zona; bajo la amenaza de una fuerte hambruna por la pérdida de las cosechas tras una cruel sequía previa, mientras su presidente, Amadou Toumani Touré, pretende hacer un lavado de cara a la ciudad mediante la construcción de nuevas infraestructuras. Entre ellas, un cruce múltiple sobre el río Níger, en Bamako, una ciudad administrativa que unifique todos los departamentos del Gobierno, la remodelación, creación y saneamiento de distintos parques y monumentos de la ciudad y un proyecto monumental que ha conllevado el relleno de parte del río Níger a su paso por Bamako. Es esto último lo que ha abierto la caja de los truenos.

La población considera excesivo y no prioritario en este momento el relleno del río para constuir el monumento de conmemoración de la independencia, en primer lugar por gasto que conlleva en tal época de crisis, y en segundo lugar por las consecuencias sobre el ecosistema de la zona.
La movilización social ha conseguido parar la construcción, pero ya es tarde, la población ha visto menguar el río a su paso por Bamako y ahora mismo se espera ver el uso que le dan al espacio que ya han usurpado a la naturaleza si deciden frenar la obra.

Mientras tanto, Al Qaeda MI sigue practicando su particular religión, el terrorismo, por medio del secuestro de occidentales que retienen en el desierto, al norte de Malí, dañando así la imagen internacional del país y su cada vez más creciente turismo.

Fuente:


Imagen: Modibo Keita, primer presidente de la República de Malí en su primera etapa de independencia.


domingo, 19 de septiembre de 2010

Inundaciones en Malí


Durante los meses de julio, agosto y septiembre se han producido importantes lluvias torrenciales en Malí. Las inundaciones han echado a perder las cosechas, arrasando muchos poblados del norte del país. Timbuktú en particular fue una de las poblaciones más afectadas.

La situación se repitió la semana pasada en Bamako, carente de una red de drenaje pluvial en condiciones. Como consecuencia las calles se inundaron, los mercados se convirtieron en pantanos, vallas y postes de la luz cayeron y muchas casas se derrumbaron. El estancamiento de aguas unido a una sanidad precaria puede provocar en breve enfermedades y epidemias como la malaria o el cólera.

También en Koutiala, en la región de Sikasso, las lluvias torrenciales de agosto dejaron a más de 700 familias sin sus casas, y se calcula que unas cinco toneladas de cereales (mijo , sorgo , arroz y fríjoles) fueron arrasados.

El país cuenta con pocos recursos para enfrentar esta situación y ya está solicitando ayuda humanitaria en previsión de una próxima temporada de hambruna por la pérdida de las cosechas. La situación se está agravando en todo el Sahel, especialmente en Níger y Burkina Faso, una zona que ya había sufrido una dura época de sequías.
Imagen: CanalSolidario.

martes, 7 de septiembre de 2010

De nuevo AQMI en Malí

La presencia de AQMI (Al Qaeda del Magreb Islámico) en Malí se remonta a bastantes años atrás, en concreto a la década de los 90. Por aquel entonces la banda organizada de salafistas argelinos (antes Grupo Salafista de Predicación y Combate) tomó parte del desierto de Malí como base operativa para organizar su cruzada contra los países occidentales. Desde entonces el gobierno maliense viene diciendo que sin ayuda nada puede hacer para impedir la presencia en territorio de Malí de AQMI.

Ahora bien, esta presencia se limita al norte del río Níger. Las zonas turísticas, excluyendo Timbuktú y Gao y cualquier territorio del país al norte del río Níger, siguen siendo territorio seguro para los miles de visitantes que cada año recibe el país. La consabida ruta turística Bamako-Segou-Djenné-Mopti-País Dógón, que se encuentra al sur del Níger, parece que puede hacerse con la seguridad de no ser atacado, ni secuestrado, ni siquiera localizado por AQMI, ya que no es ese su objetivo. De hecho, el propio Al Qaeda ha tomado como frontera de actuación el norte del río Níger.

Michel Germaneau, el francés ejecutado por AQMI este verano, fue secuestrado en Níger. Su chófer era de nacionalidad argelina y fue liberado. El propio Germaneau trabajaba en el sector petrolífero en Argelia. Volvamos a recordar que AQMI son salafistas argelinos y hagamos la relación correspondiente, de la que ya se hizo eco en su momento la prensa internacional.

A quien se haya planteado viajar a la zona le sugiero que se informe concienzudamente a través de varias fuentes fiables y contrastadas y tome su propia decisión, ya que según los locales el Ministerio de Exteriores español parece haber creado un alarmismo excesivo en este tema (es esa su función). Recordemos que los cooperantes españoles fueron secuestrados al oeste de Mauritania, en la carretera que va de Nuadibú a Nuackchot y llevados posteriormente al norte de Malí. Esto no convierte a todo un país en territorio terrorista (los españoles de eso sabemos mucho), pero sí ha afectado considerablemente al número de viajeros en la zona, en un país donde mucha gente vive del turismo.
Fotografía: Sahara,desierto de Malí.